Universidad de Chile confirmó oficialmente el regreso de Eduardo Vargas al Romántico Viajero para la temporada 2026, poniendo fin a años de especulación y expectativa para los hinchas azules. A sus 36 años, el delantero nacido en Renca vuelve a vestir la camiseta que marcó uno de los capítulos más brillantes de su carrera y de la historia reciente del club.
Se viene un 2026 que será histórico para la U al menos en cuanto a su plantel, pues Eduardo Vargas, Charles Aránguiz y Marcelo Díaz volverán a jugar juntos después de conseguir aquella recordada Copa Sudamericana en 2011.
Eduardo Vargas: un regreso lleno de significado para los hinchas
El anuncio no fue cualquier fichaje: representa la vuelta de uno de los jugadores más emblemáticos en la historia moderna de Universidad de Chile. Vargas había brillado en el club en sus primeras temporadas, dejando huella tanto por sus goles como por su impacto en los títulos conseguidos y se ganó el cariño de todos los fanáticos.
En el comunicado oficial del club, La U destacó que el delantero aportará “experiencia, categoría y capacidad goleadora” al plantel, especialmente relevante tras la partida de piezas ofensivas clave como Lucas Di Yorio, Nicolás Guerra y Rodrigo Contreras. Además, también aporta en un aspecto clave: jerarquía y sentido de pertenencia.
🗣️ “La han llevado jugadores que son ídolos en el Club y quiero estar a la altura”.
El nuevo dueño de la 1️⃣1️⃣ azul 🤘🏼
▶️ Entrevista completa con Edu Vargas ya disponible en YouTube 🍿 pic.twitter.com/bFU3c6Wp3A
— Universidad de Chile (@udechile) January 4, 2026
Las expectativas son altas: no solo por su trayectoria internacional, sino por lo que significó su primer paso por el Centro Deportivo Azul, donde se consolidó como un referente de la afición. Los azules jugarán Copa Sudamericana este año y esperan mejorar las semifinales alcanzadas en 2025, objetivo en el que Eduardo Vargas tendrá un papel fundamental.
La trayectoria de Turboman en la U: goles, títulos y recuerdos imborrables
Eduardo Vargas llegó por primera vez a Universidad de Chile en 2010, tras formarse en Cobreloa y destacar por su calidad técnica y velocidad. En sus dos temporadas con La U, disputó 79 partidos, anotó 31 goles y repartió 13 asistencias, convirtiéndose en uno de los protagonistas del período más exitoso de club.
Lo más recordado es su papel en el bicampeonato del Torneo Nacional (Apertura y Clausura 2011) y, sobre todo, en la Copa Sudamericana 2011, donde Universidad de Chile se consagró campeón histórico del torneo internacional. Vargas fue figura central en esa campaña, máximo goleador con 11 tantos, un récord que aún mantiene.
Aquel equipo dirigido por Jorge Sampaoli no solo encantó por su fútbol ofensivo y agresivo, sino que también marcó un hito en la historia del fútbol chileno, posicionando a La U como una de las grandes potencias sudamericanas de ese momento. Vargas fue parte fundamental de ese proceso y, para muchos hinchas, su desempeño le otorgó un lugar perpetuo en la memoria azul.
Experiencia internacional y legado en La Roja
Tras su exitosa etapa en Chile, Vargas continuó su carrera en el extranjero, vistiendo camisetas de clubes europeos y latinoamericanos, entre ellos Napoli (Italia), Valencia (España), Hoffenheim (Alemania), Tigres (México) y Atlético Mineiro (Brasil).
Además, su carrera en Selección Chilena eleva aún más su figura: con más de 120 partidos y 45 goles, Vargas se consolidó como uno de los goleadores históricos de La Roja. Fue pieza clave en los títulos de Copa América 2015 y 2016, siendo el máximo artillero de ambos torneos, y participó en la Copa del Mundo Brasil 2014.
Este bagaje no solo enriquece su perfil como jugador, sino que también aporta al peso simbólico de su retorno: no es solo un refuerzo, sino un legado para las nuevas generaciones de hinchas universitarios.
Expectativas y lo que viene en 2026
Eduardo Vargas llega con contrato hasta diciembre y con la ilusión de replicar, al menos en parte, el impacto que tuvo hace más de una década. La U, con Francisco “Paqui” Meneghini confirmado como director técnico, necesita potencia ofensiva y liderazgo dentro del campo, dos cualidades que el delantero puede ofrecer aún con su experiencia.
Conclusión
En resumidas cuentas, retorno de Eduardo Vargas a Universidad de Chile no es solo una noticia de mercado: es un acontecimiento cargado de simbolismo, memoria y expectativas reales.
Vuelve un jugador que fue protagonista del ciclo más exitoso del club en el siglo XXI, ídolo indiscutido por sus goles, títulos y personalidad competitiva. Su llegada conecta pasado y presente en un momento donde la U necesita referentes, identidad y liderazgo dentro de la cancha.






